Lo aseguró Jorge Couder, integrante del RIAN del INTA. El especialista detalló las tareas que se realizan desde el Instituto para maximizar las explotaciones. Apuntó en mejorar los niveles de destete.
En su largo camino de recomposición del stock, la ganadería refleja algunos puntos débiles donde se debe hacer hincapié para maximizar los sistemas de producción ya sean intensivos o extensivos. Desde el INTA se realizan una serie de trabajos para analizar cómo trabajan los productores argentinos en sus explotaciones.
Según datos obtenidos por el SENASA mediante las campañas de vacunación, hay zonas donde hubo una disminución importante del stock vacuno, en otras no tanto, y hay zonas que parecería que el desplazamiento se está dando hacia el NEA y el NOA.
En tanto, en Buenos Aires continúa presente una cantidad importante de hacienda y la mayor disminución se dio en las zonas semiáridas como San Luis, La Pampa y sur oeste de Buenos Aires por la sequía de los últimos 3 ó 4 años.
“En los últimos años hubo cambios evidentes en lo que ha sido tradicionalmente la producción agropecuaria en nuestro país porque la agricultura ha desplazado a la ganadería hacia otras zonas”, comentó Jorge Couder, de la Estación Bordenave del INTA e integrante de la Red de Información Agropecuaria Nacional Ganadera (RIAN).
La situación de la ganadería vacuna está en un proceso de cambio que no está totalmente definido. “Nuestra producción tradicional ganadera en sistemas pastoriles donde la tecnología era muy poca, está cambiando y ahora una explotación ganadera para que sea rentable requiere de trabajo y dedicación en cualquier zona”, dijo a redagroactiva.com.
Según el especialista, el productor y el empresario “necesitan señales claras y previsibilidad para tomar decisiones sobre algo que va a ser de largo plazo y en la ganadería eso no encuentra las pistas adecuadas”, por ende, señaló, “eso es lo que hace que los procesos de cambio sean más lentos de lo que tecnológicamente se podrían hacer”.
Hay algunos indicadores productivos que demuestran que hay un potencial para trabajar importante y que generarían buenos impactos en la producción “como es el porcentaje de destete, el preocupante peso promedio de faena donde los animales son muy chicos, y otro interrogante es qué va a pasar con los feedlot”, señaló Couder.
Hay indicadores que demuestran que el mercado y la demanda de carne van a seguir siendo muy importante. Ante esta situación, el especialista sostuvo que “estamos con un stock muy bajo de hacienda en relación a los últimos 10 años y recomponerlo no es fácil porque se necesitan señales claras”.
Trabajo desde el RIAN Ganadero
Desde le INTA están trabajando en la búsqueda de información para tener una mejor caracterización del sistema ganadero en todo el país. El año pasado se comenzó con una encuesta ganadera tecnológica donde se encuestó a productores sobre las principales características de la explotación ganadera en su establecimiento a través de un muestreo estratificado.
En tal sentido, Couder señaló que es un trabajo para “hacerlo en todo el país que es bastante largo porque son más de 6.000 encuestas de unas 1.600 que llevamos hasta el momento”.
Por último, comentó que los datos obtenidos con la encuesta “va a brindar información sobre qué está pasando con la actividad ganadera, fundamentalmente, en las prácticas productivas, en la organización y en la aplicación de tecnología”.
redagroactiva.com





